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DIARIO EL UNIVERSAL / Dulce María Ramos / Lunes 21 de Agosto
Entrevista a Beda Docambo Feijóo: 'Es más fácil hacer Mozart que Bergoglio'
Entrevista a Beda Docambo Feijóo: 'Es más fácil hacer Mozart que Bergoglio'

El realizador español ha desarrollado buena parte de su carrera en Argentina. En "El Papa Francisco (Francisco, El Padre Jorge)" narra la historia desde el arzobispado de un jesuita que conmueve sin pretensiones intelectuales.

"Después de tantos escándalos, la Iglesia necesitaba alguien que le diera un toque de frescura"

 

El Papa Francisco / Francisco, El Padre Jorge (2015), es el décimo largometraje realizado por Beda Docampo Feijóo, realizador y guionista español que desarrolló gran parte de su carrera en Argentina. El film cuenta la historia de una periodista española (Silvia Abascal) que está escribiendo un libro sobre el padre Jorge Bergoglio (Darío Grandinetti), el espectador conocerá la vida de este polémico Arzobispo de Buenos Aires antes de convertirse en el primer Papa latinoamericano. Una biopic cinematográficamente impecable, sin pretensiones intelectuales que logra conmover al espectador. 

 

Si bien el largometraje se inspiró en el libro “Francisco.  Vida y revolución” de Elisabetta Piqué, el cineasta manifestó que fueron muchos meses de lecturas, entrevistas y visitas a las villas miseria en Argentina para escribir el guion. Más allá  de las polémicas, Docampo Feijóo siempre destaca que el film es sobre el Padre Jorge Bergoglio no sobre el Papa Francisco.

 

Para los críticos quizás la mirada a la figura del Papa Francisco fue algo complaciente.

No conozco al Papa Francisco. No soy católico practicante. Traté de ser objetivo, leí el libro de Elisabetta Piqué y todos los libros que hablaban sobre Bergoglio, también entrevisté a sus amigos y enemigos. Quedé sorprendido porque es un hombre que no tiene lados oscuros, que se ha entregado, al igual que Cristo, a defender a los pobres. Bergoglio ha actuado siempre como un pobre: no tenía celular, ni carro, ni guardaespaldas, usaba el transporte público. Es una persona que vale la pena, independientemente si el que vea la película es budista, ateo o un fervoroso católico, porque es un hombre que entre lo que siente y lo que hace no hay distancia. Ojalá tuviera lados oscuros, para un guionista es más fácil hacer Mozart que Bergoglio. Es difícil realizar una película sobre alguien sin contradicciones.

 

¿En qué momento pensó en Darío Grandinetti?

Ya había trabajado con Darío en Quiéreme. Es un gran actor, me pareció que podía hacerlo. Cuando proyectamos la película a gente que conoce a Bergoglio, quedaron asombrados porque Darío no se le parece, y nosotros tampoco quisimos hacer un trabajo de maquillaje para que se pareciera. Nos enfocamos en el hecho corporal, Bergoglio tiene un problema en la cadera. A medida que pasan los años en la película, Darío cojea más. Además Darío vio muchos videos para captar su forma de hablar. Es un gran trabajo de Darío.

 

¿Por qué se decidió hacer esta historia?

Me la ofreció un productor, te confieso que lo pensé bastante. Una vez que leí un poco, yo sugerí tomar un libro de cabecera. Después de leerme siete libros, vi el proyecto como un desafío, es muy difícil hacer una película sobre un personaje vivo y tratar de captar su esencia. Cuando visité las villas miseria me quedé asombrado, lo adoran. Él iba con su saco, su camisa gastada, su maletín, comía con ellos, participaba en las fiestas, bautizaba a los chicos, era uno más. Después fue difícil dirigirlo porque todo el mundo iba comparar a Darío con el Papa.

 

¿Ud. qué opina de la Iglesia Católica?

Ha sido retrograda en muchas cosas y le ha venido muy bien Bergoglio. Después de tantos escándalos, la Iglesia necesitaba alguien que le diera un toque de frescura. La Iglesia tiene de todo, como cualquier institución, tienen sacerdotes que no merecen la pena ser llamados como tales, otros anónimos que trabajan en África o en lugares peligrosos ayudando a la gente. Los que como Bergoglio logran hacer de su vida una especie de recorrido según les enseñó Cristo, eso es muy meritorio. Las religiones, todas, son necesarias. Lo que no puede existir en la religión son personas que por su poder abusen de niños o vivan en mansiones mientras los que creen en esa iglesia se mueren de hambre.

 

¿Cuál ha sido la receptividad  del público con la película?

El público en general la recibe con emoción. La polémica es mínima son algunos que pretenden otorgarle a Bergoglio un signo político, que no ha tenido nunca, su único signo es Cristo.

 

De acuerdo a su experiencia, ¿Ud. cómo ve el cine iberoamericano?

El cine en Iberoamérica tiene problemas siempre de dinero, y lamentablemente el cine se hace con dinero. Las películas hispanohablantes se venden y circulan muy poco; en cambio una película americana recorre todo el mundo.